Los servicios de extinción de la Comunidad de Madrid han dado por controlado el incendio forestal de Lozoyuela, que afectó provisionalmente a unas 770 hectáreas, aunque las mediciones definitivas podrían rebajar esa cifra al constatarse zonas del interior del perímetro que no llegaron a calcinarse. La emergencia ha sido degradada al nivel operativo 0 del Plan de Incendios Forestales (Infoma), el escalón más bajo, si bien los trabajos de vigilancia y remate continúan sobre el terreno.
El dispositivo que permanece en la zona incluye bomberos de la Comunidad y bomberos forestales con cuatro bombas pesadas y una nodriza, junto a tres patrullas de agentes forestales. La carretera M-126 sigue cortada al tráfico para facilitar la movilidad de los servicios de emergencia y no entorpecer las labores de liquidación del fuego.
Un detenido y dos mil personas confinadas
El incendio se declaró el pasado jueves y, aunque permaneció en todo momento dentro de su perímetro, obligó a confinar a cerca de dos mil vecinos de los municipios colindantes de Lozoyuela, Buitrago de Lozoya y Puentes Viejas. El confinamiento fue levantado el viernes, sin que se registraran daños personales ni materiales, y sin que las llamas alcanzaran ningún espacio natural protegido.
La Guardia Civil detuvo a un hombre como presunto autor del incendio, alertada por los propios vecinos. El material que portaba en la mochila en el momento del arresto, así como su comportamiento ante los agentes, constituyeron los indicios que motivaron la detención.
Sin daños personales ni afección a espacios protegidos
El consejero madrileño de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, compareció en el Parque de Bomberos de Lozoyuela tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) para trasladar un balance que, en términos humanos y patrimoniales, resulta favorable: ninguna víctima, ningún bien material destruido y ningún espacio protegido comprometido. La rapidez en la contención del perímetro evitó una propagación que, en condiciones adversas, habría podido agravar considerablemente el alcance del siniestro.
Las cifras definitivas sobre la superficie afectada se conocerán una vez concluyan las mediciones técnicas. Lo que ya es un hecho es que la actuación coordinada de los distintos cuerpos implicados impidió un desenlace más grave.

