El incendio de Ávila deja 40.000 evacuados: la Junta aprueba el jueves su plan de recuperación

Cuarenta mil personas fuera de sus hogares. Dieciséis municipios vaciados por las llamas.

Esa es la magnitud del incendio que arrasa la provincia de Ávila y que, en las últimas horas, ha obligado a la Junta de Castilla y León a acelerar su respuesta institucional. La consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, anunció este martes que el Ejecutivo autonómico llevará el próximo jueves al Consejo de Gobierno un plan integral de recuperación para toda la zona afectada. «Ya estamos trabajando en ese plan desde la Junta de Castilla y León», confirmó la consejera, que evitó en todo momento dar el fuego por estabilizado.

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, cifró el total de evacuados en «torno a 40.000 personas» procedentes de dieciséis municipios. A esa cifra se añaden los aproximadamente 8.000 residentes de Navaluega, El Tiemblo y Cebreros, que permanecen confinados a la espera de que la situación permita levantar las restricciones. Son números que hablan por sí solos sobre la escala de una emergencia que ha desbordado los recursos propios de la comunidad autónoma y ha exigido la movilización de medios de otras regiones e incluso de equipos internacionales.

González Corral detalló las líneas de actuación que contempla el plan, siguiendo el modelo ya aplicado tras los incendios del año anterior: recuperación de viviendas dañadas, ayudas directas a agricultores y ganaderos, restauración del entorno natural y cuantas medidas adicionales resulten necesarias para que la comarca «recobre la normalidad y pueda volver a disfrutar lo antes posible de toda la belleza que tiene». La referencia al precedente del año pasado no es retórica; implica que existe ya un protocolo probado, lo cual es relevante para evaluar la capacidad real de respuesta de la administración.

Sobre la evolución del fuego, la consejera fue deliberadamente cautelosa. «Hay que ser prudentes, hay que ser cautos. Podemos decir que esta noche ha sido más favorable que la noche anterior, pero aun así tenemos que seguir trabajando en el campo», afirmó. Los equipos técnicos continuaban evaluando la situación sobre el terreno en el momento de hacer estas declaraciones, y las administraciones implicadas se comprometieron a informar conforme avancen las reuniones de coordinación.

Sen aportó un dato meteorológico de cierto alivio: el cambio del viento de noroeste a sur favorece las labores de extinción en una parte importante del perímetro y permitirá una actividad intensa de los medios aéreos desde primera hora de la mañana. No obstante, advirtió que la franja comprendida entre el mediodía y las nueve de la noche sigue siendo el periodo de mayor riesgo, por lo que el operativo mantendrá una evaluación permanente mediante vuelos de reconocimiento y reuniones técnicas sucesivas.

La decisión sobre el posible retorno de los vecinos a sus localidades, subrayó el delegado, se adoptará exclusivamente sobre la base de los informes técnicos. «Con la misma seguridad con la que hemos evacuado estos municipios es con la que vamos a basar la decisión del realojo», aseguró Sen, en una declaración que refleja, al menos en el discurso oficial, la primacía del criterio técnico sobre la presión política o mediática. Que esa promesa se cumpla en la práctica es algo que solo podrá verificarse cuando llegue el momento de tomar esa decisión.

Tanto González Corral como Sen destacaron la coordinación entre administraciones: Gobierno central, diputaciones, ayuntamientos, comunidades autónomas que han aportado medios y equipos internacionales desplazados para colaborar en la extinción. La consejera agradeció expresamente esa colaboración, un gesto que, en circunstancias de emergencia real, trasciende el protocolo habitual y señala la magnitud del esfuerzo colectivo puesto en marcha. Al fondo de todo esto, miles de personas que esperan poder volver a casa.