El tipo medio de las nuevas operaciones sube en todas las modalidades de ahorro, aunque sigue muy por debajo de la inflación del 3,2%
La banca española ha elevado por primera vez en más de diez meses los tipos de interés que aplica a todas las modalidades de depósitos y cuentas de ahorro. Los datos de marzo publicados por el Banco de España confirman un punto de inflexión tras un prolongado ciclo de caídas, aunque los incrementos son todavía modestos y las rentabilidades ofrecidas continúan siendo muy inferiores a la inflación, que se situó en torno al 3,2% en abril.
Subidas mínimas pero significativas en todos los tramos
El tipo medio de interés aplicado a las nuevas cuentas a la vista ha pasado del 0,14% al 0,15%, el primer movimiento al alza en esta categoría desde el verano pasado. En el caso de los depósitos de ahorro, el tipo medio ha ascendido hasta el 1,75%, frente al 1,74% de febrero y el 1,68% con el que comenzó el año.
Por plazos, los depósitos a menos de un año se sitúan en el 1,77%; los de entre uno y dos años suben hasta el 1,64% desde el 1,5% del mes anterior; y los de vencimiento superior a 24 meses alcanzan el 1,25%, su nivel más alto en los últimos dos años. En ningún caso, sin embargo, estas cifras compensan la pérdida de poder adquisitivo generada por la inflación actual.
El conflicto en Irán y la señal del euríbor
El giro en la política de remuneración de los bancos responde en gran medida a la evolución del contexto internacional. La intervención militar de Estados Unidos en Irán, iniciada a principios de marzo y sin resolución a la vista, ha alterado las expectativas sobre los tipos de interés en la eurozona.
El Banco Central Europeo (BCE) ya ha advertido de que podría aprobar una nueva subida de tipos en su reunión de abril, condicionada a la evolución de los precios. El euríbor, principal indicador de referencia para hipotecas, créditos y remuneración del ahorro, cotiza en mayo por encima del 2,8% de media, frente al 2,71% con el que cerró abril y casi 0,6 puntos por encima de los niveles previos al inicio del conflicto.
Los clientes con productos ya contratados, al margen de la mejora
Quienes no se benefician de estas mejoras son los clientes con productos bancarios ya contratados. El tipo medio de sus cuentas a la vista permanece en el 0,15% y el de sus depósitos a plazo fijo en el 1,53%, sin variación respecto a los niveles anteriores al inicio de la guerra.
Esta dinámica reproduce una pauta histórica del sector: las entidades financieras reservan las condiciones más atractivas para captar nuevos clientes, mientras mantienen inalteradas las rentabilidades de la cartera existente. Una práctica que, desde una perspectiva de defensa del consumidor y de competencia efectiva en el mercado, merece seguir siendo objeto de escrutinio.

