El senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, está siendo investigado por la Policía Federal brasileña por presunta corrupción y blanqueo de dinero en relación con la producción de la película Dark Horse, un biopic sobre el apuñalamiento de su padre durante la campaña electoral de 2018. La apertura formal de la investigación, confirmada por la publicación de documentos judiciales el pasado viernes, se produce a menos de tres semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el cuatro de octubre.
Según los documentos difundidos, la Policía Federal inició las pesquisas en julio al detectar la relación de Flávio Bolsonaro con Daniel Vorcaro, banquero actualmente encarcelado por su protagonismo en el escándalo del Banco Master, considerado el mayor colapso bancario de la historia de Brasil. Las autoridades acusan a Flávio de actuar como «interlocutor directo» de Vorcaro «en negociaciones relacionadas con la financiación de la producción, incluyendo el cobro de pagos» del filme. La quiebra del Banco Master, con pérdidas superiores a los 10.000 millones de dólares, vaporizó los ahorros de cientos de miles de funcionarios jubilados, lo que convierte el vínculo en un lastre político de primera magnitud para la candidatura bolsonarista.
Las grabaciones obtenidas por los investigadores muestran a Flávio Bolsonaro reunido el año pasado con Vorcaro, pocas semanas antes de que este fuera encarcelado, solicitándole financiación para el proyecto cinematográfico. La película, protagonizada por el actor estadounidense de perfil conservador Jim Caviezel, levantó sospechas desde su anuncio por un presupuesto declarado de diez millones de dólares, el más elevado de la historia del cine brasileño. La Policía Federal sospecha, además, que los 24 millones de dólares transferidos a una cuenta en Estados Unidos supuestamente para sufragar la producción sirvieron en realidad para financiar actividades de lobby político en el entorno trumpista por parte de Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y residente en Texas.
Un intercambio de golpes judiciales en plena campaña
La revelación sobre Dark Horse no es un episodio aislado, sino el último movimiento en una escalada de acciones judiciales que afectan a ambos bloques en liza. Algunas de las investigaciones recientes apuntan a aliados del presidente en funciones y candidato de la izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva; otras, como la presente, golpean a la familia Bolsonaro. Todo indica que el desenlace de estas elecciones se dirimirá tanto en los tribunales como en las urnas: Lula mantiene una estrecha ventaja en los sondeos para la primera vuelta, pero las encuestas vaticinan un empate técnico en la probable segunda vuelta, tres semanas después.
El caso más dañino para el campo lulista es la filtración de mensajes entre Vorcaro y el magistrado del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, estrecho aliado del presidente y figura central en las investigaciones contra los Bolsonaro por su participación en el intento de golpe de Estado de finales de 2022. En esos mensajes, Vorcaro habría solicitado ayuda para huir del país a cambio de dinero destinado al despacho de la esposa del juez, lo que ha erosionado seriamente la credibilidad de De Moraes. La remontada de Flávio en las encuestas se ha acelerado desde que estas acusaciones vieron la luz.
El trasfondo institucional del caso añade otra capa de complejidad. El magistrado responsable del expediente sobre Dark Horse en el Tribunal Supremo es André Mendonça, ultraconservador nombrado por Jair Bolsonaro en el último año de su presidencia y señalado como el origen de las filtraciones contra De Moraes, en un aparente intento de apuntalar la candidatura de Flávio. Sin embargo, bajo la presión del presidente del Tribunal Supremo, Edson Fachin, Mendonça se ha visto forzado a publicar los documentos que ahora perjudican a su propio candidato, una paradoja que ilustra la tensión interna que atraviesa la institución en plena campaña electoral.
Flávio Bolsonaro, por su parte, restó importancia a la investigación en una entrevista publicada el viernes por el diario Folha de São Paulo: «Lo mejor que puede pasar (…) no hay nada de malo en la película», afirmó, en un tono que sus interlocutores describieron como sorprendentemente tranquilo. El impacto real sobre el electorado bolsonarista, advierten fuentes consultadas en Brasil, podría ser más limitado de lo que sugiere la gravedad formal de las acusaciones, en parte porque los medios llevan meses informando sobre la opaca financiación del proyecto.

