Submer destinará 1.000 millones de euros a un centro de datos de IA en los terrenos de la antigua planta de Ercros en Flix

Submer destinará 1.000 millones de euros a un centro de datos de IA en los terrenos de la antigua planta de Ercros en Flix

Una inversión de cuatro cifras en millones de euros llega a un municipio de la Ribera d’Ebre que lleva años buscando reemplazar el tejido industrial perdido. El grupo Submer, especializado en infraestructuras para inteligencia artificial, ha anunciado que destinará más de 1.000 millones de euros a construir un gran centro de datos en el solar que ocupaba la planta química de Ercros en Flix, cerrada en 2022.

La instalación será desarrollada y operada por Rubix Data Centers, filial del grupo, y se orientará específicamente a dar soporte a aplicaciones y servicios basados en IA. Según el comunicado de la compañía, el proyecto generará hasta 150 puestos de trabajo directos y está previsto que entre en funcionamiento de forma progresiva en 2029. Ercros, por su parte, alquilará los terrenos a Submer y prestará determinados servicios auxiliares, en el marco de un acuerdo de reindustrialización para la zona.

Patrick Smets, consejero delegado de Submer Group, subrayó el valor simbólico y práctico del emplazamiento: «El emplazamiento de Flix cuenta con un importante legado industrial y representa el lugar donde nuestra visión de la infraestructura de la IA puede empezar a tomar forma.» La empresa, de origen catalán, describe el futuro centro como una infraestructura sostenible y de última generación, aunque no ha detallado públicamente los estándares técnicos concretos que respaldan esa calificación.

Un proyecto industrial con respaldo institucional y preguntas abiertas

El president de la Generalitat, Salvador Illa, participó en el acto de presentación celebrado en Flix y aprovechó la ocasión para proyectar optimismo sobre el futuro económico de la comarca. «Tenemos riesgos, pero también oportunidades, y si sabemos fijarnos en estas oportunidades y tenemos confianza, saldremos adelante», declaró. Illa destacó que el municipio reúne condiciones favorables: disponibilidad de suelo, capacidad de generación energética y tradición empresarial.

La iniciativa merece una lectura pausada. La inversión es cuantiosa y el contexto —reconversión de un espacio industrial en declive— es socialmente relevante. Sin embargo, conviene distinguir entre el anuncio y la ejecución: el horizonte de puesta en marcha se sitúa en 2029, lo que implica un largo período de incertidumbre durante el cual pueden variar tanto las condiciones del mercado de infraestructuras de IA como el marco regulatorio europeo en materia de consumo energético de los centros de datos. La participación institucional aporta visibilidad al proyecto, pero no sustituye a la debida diligencia sobre su viabilidad a largo plazo.

Lo que sí resulta claro es que la demanda global de capacidad de cómputo para IA sigue creciendo a un ritmo que supera la oferta de infraestructura disponible en Europa. En ese contexto, emplazamientos con acceso a energía relativamente barata y suelo industrial ya acondicionado —como el de Flix— presentan ventajas comparativas reales. Si Submer y Rubix Data Centers son capaces de ejecutar el proyecto en los plazos y condiciones anunciados, el impacto sobre la economía local podría ser significativo. Eso, por ahora, está por demostrar.