El expresidente apela a la «confianza» ciudadana con un mensaje que evoca su célebre lema de campaña, mientras afronta una investigación por presunto tráfico de influencias
José Luis Rodríguez Zapatero declaró este miércoles como investigado ante el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional, en el marco de la causa que examina presuntas irregularidades en el rescate público de la aerolínea Plus Ultra. A la salida, el expresidente emitió un comunicado en el que proclamó: «No les decepcionaré».
La frase no es casual. Zapatero recurrió a una retórica deliberadamente cercana a su histórico lema electoral «no os fallaré», acuñado tras su victoria en las elecciones generales de 2004, cuando derrotó a José María Aznar en un contexto marcado por la guerra de Irak y los atentados del 11-M.
Un lema con historia
Aquella promesa de 2004 se convirtió rápidamente en un símbolo del zapaterismo. El expresidente la repitió durante la campaña de 2008, en la que logró revalidar su mandato, y la empleó con especial frecuencia en mítines dirigidos a votantes jóvenes, a quienes atribuía un papel determinante en su primera victoria electoral.
En su comunicado de este miércoles, Zapatero escribió: «Mi mensaje es también a todos esos conciudadanos y conciudadanas: les pido confianza. No les decepcionaré. Nos costará más o menos tiempo demostrarlo, pero la verdad se abrirá paso y devolveré la confianza a quien ahora duda. Ya lo verán».
La investigación por Plus Ultra
La declaración ante el juez Calama se enmarca en la investigación sobre el rescate de Plus Ultra, la aerolínea que recibió fondos públicos durante la pandemia en circunstancias que la justicia está examinando. Zapatero figura en la causa por su presunta intervención en el proceso, en lo que los investigadores califican como posible tráfico de influencias.
El expresidente ha negado cualquier irregularidad y ha defendido públicamente su inocencia, apelando a que «la verdad se abrirá paso».
Retórica política ante la presión judicial
Lo llamativo del comunicado no es solo su contenido, sino su forma. Que un expresidente sometido a investigación judicial opte por responder con el lenguaje del mitin electoral —apelando a la confianza ciudadana y prometiendo no decepcionar— revela una estrategia de comunicación que mezcla deliberadamente los registros político y judicial.
La analogía entre el «no les decepcionaré» de 2025 y el «no os fallaré» de 2004 no es un detalle menor: sugiere que Zapatero, veinte años después de su primera victoria, sigue recurriendo al mismo repertorio retórico cuando siente que su credibilidad está en juego, independientemente del contexto en que se encuentre.

