Funcionarios estadounidenses revelan el contenido del memorando de entendimiento alcanzado con Irán
Altos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos confirmaron este miércoles que el acuerdo provisional alcanzado con Irán obliga a Teherán a diluir sus reservas de uranio enriquecido bajo supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El texto fue leído íntegramente a periodistas en una conferencia telefónica, poniendo fin a días de incertidumbre sobre el alcance real del pacto anunciado por el presidente Donald Trump el pasado domingo.
El memorando de entendimiento establece además la reapertura del Estrecho de Ormuz, la autorización para la exportación de petróleo iraní y el compromiso de elaborar un fondo de reconstrucción de al menos 300.000 millones de dólares para Irán. El acuerdo preliminar abre un período de 60 días de negociaciones para alcanzar un pacto definitivo.
La cuestión nuclear, en el centro del acuerdo
El párrafo octavo del memorando recoge que Irán reafirma que no adquirirá ni desarrollará armas nucleares y que ambas partes han acordado resolver la disposición del material enriquecido almacenado. La metodología mínima pactada consiste en la dilución in situ bajo supervisión del OIEA, proceso que implica mezclar uranio enriquecido con uranio empobrecido para reducir su nivel de radiactividad y, con ello, su potencial uso armamentístico.
«El hecho de que estén cediendo en eso es una victoria enorme, enorme para Estados Unidos», declaró uno de los altos funcionarios estadounidenses durante la conferencia con periodistas. Washington acusaba a Teherán de acumular reservas de uranio enriquecido con vistas a desarrollar armas nucleares.
El texto también contempla que ambas partes discutirán la cuestión del enriquecimiento y otras necesidades nucleares iraníes en el marco del acuerdo definitivo, cuyas condiciones deberán ser acordadas mutuamente.
El fondo de reconstrucción, segunda línea de fricción
Los propios funcionarios estadounidenses reconocieron que el fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares ha sido «la segunda parte más controvertida» del acuerdo, después de la cuestión nuclear. Sin embargo, aclararon que el texto no obliga a Washington a aportar «ni un céntimo» directamente a Irán.
Según la interpretación oficial, el mecanismo consistiría en el levantamiento de sanciones que permitiría a terceros países e inversores privados —como los Emiratos Árabes Unidos— financiar proyectos de infraestructura en territorio iraní. «Lo que dice es que, si llegamos a un acuerdo definitivo y si los iraníes se comportan, permitiremos el levantamiento de sanciones que permitiría, por ejemplo, que los emiratíes construyan una central eléctrica en Irán», explicó uno de los funcionarios.
El texto íntegro del memorando, párrafo a párrafo
A continuación se reproduce el contenido del memorando de entendimiento tal como fue leído a los periodistas por un alto funcionario estadounidense:
Un pacto provisional con muchos flecos pendientes
El memorando deja abiertos numerosos aspectos críticos que deberán resolverse en los próximos 60 días de negociaciones. Trump advirtió que, si Irán no acepta un acuerdo definitivo, Washington podría volver a «bombardear» el país, en referencia a los ataques militares lanzados conjuntamente por EEUU e Israel el pasado 28 de febrero.
La comunidad internacional observa con atención si este entendimiento preliminar se traduce en un acuerdo verificable y duradero, o si las profundas divergencias entre ambas partes —especialmente en materia nuclear— frustran una vez más las expectativas de estabilidad en la región.

