Una dorsal de alta presión sin precedentes dispara las temperaturas en plena primavera
Las temperaturas de mayo de 2025 han dejado registros históricos en múltiples puntos de España y en las aguas del Mediterráneo, según ha confirmado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Una potente dorsal que afectó a toda Europa Occidental provocó valores superiores a los 35 grados en varias ciudades españolas, con máximos que no se alcanzaban desde hace más de ocho décadas.
El portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, advirtió que estos episodios extremos en primavera serán «cada vez más intensos y frecuentes» como consecuencia del cambio climático. La ola de calor también dejó marcas históricas en la temperatura del mar, según los datos de la red de boyas de Puertos del Estado.
Récords que no se veían desde los años cuarenta
El caso más llamativo se registró en Huesca aeropuerto, donde el termómetro alcanzó los 35,7 ºC el 29 de mayo, un valor que no se había superado en ese mes desde hace 83 años. En la Comunidad de Madrid, la estación de Navacerrada llegó a los 26,3 ºC ese mismo día, batiendo su récord anterior, que databa de hace 80 años.
La estación Madrid-Retiro registró el 29 de mayo una temperatura mínima nocturna de 20,9 ºC, la noche más cálida para un mes de mayo desde al menos 1920. Al día siguiente, en Colmenar Viejo se superaron simultáneamente dos récords: la temperatura máxima llegó a los 32,8 ºC y la mínima a los 20,4 ºC.
Por qué el calor se mantuvo durante varios días
La explicación meteorológica es técnicamente precisa. La dorsal se caracterizó por zonas de altas presiones tanto en superficie como en niveles medios y altos de la atmósfera, lo que generó vientos débiles y ausencia de ventilación vertical. En estas condiciones, la radiación solar calienta intensamente la superficie terrestre y ese calor queda atrapado.
«Ese calor no se puede escapar», explicó Del Campo, lo que provoca que las temperaturas se mantengan o incluso asciendan durante varios días consecutivos. No se trata de un fenómeno exclusivamente español: el servicio meteorológico del Reino Unido calificó el episodio de «ola de calor excepcionalmente temprana y sin precedentes», con seis días consecutivos por encima de los 30 ºC en algunas zonas y récords de primavera superados en más de 2 ºC. Ha sido la tercera primavera más cálida de la historia en ese país y la más cálida registrada en Inglaterra y Gales.
El Mediterráneo alcanza hasta 26,5 ºC en mayo
El calor no se limitó a la tierra. 12 de las 15 boyas de la Red Exterior y seis de las 14 de la Red Costera registraron temperaturas máximas para un mes de mayo, según Puertos del Estado.
Los valores más elevados se midieron en el archipiélago balear:
El Niño añade otro factor de riesgo para los próximos meses
El contexto global agrava las perspectivas. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima en un 90% la probabilidad de que el fenómeno de El Niño regrese este año con intensidad elevada, lo que incrementará la frecuencia e intensidad de sequías, lluvias extremas y olas de calor tanto en tierra como en el mar.
Entre finales de abril y mediados de mayo, la temperatura de la superficie del Pacífico ecuatorial ya se situaba en los umbrales propios de un episodio de El Niño. El organismo de Naciones Unidas no elude las implicaciones de política energética: reclama «acabar con la dependencia de los combustibles fósiles, acelerar la transición a las energías renovables, proteger a los más vulnerables y proporcionar sistemas de alerta temprana para todos».
La Aemet, por su parte, es explícita en su diagnóstico: este episodio «se enmarca en el contexto del cambio climático y en lo observado en los últimos años». Los datos de mayo ofrecen evidencia empírica difícilmente rebatible de esa tendencia.

