La Policía Metropolitana confirma la detención y la UEFA y la FIFA apartan al colegiado cautelarmente
Un árbitro extranjero de unos 30 años, seleccionado para participar en el Mundial de fútbol de 2026 que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, fue arrestado por la Policía Metropolitana británica bajo sospecha de agresión sexual a un menor. La detención, adelantada el martes por The Telegraph, se produjo a la vista de sus compañeros de expedición, tras la conclusión de un partido oficial de la UEFA.
Hasta el momento, las autoridades no han revelado la identidad del detenido ni han precisado si ejerce como árbitro principal o asistente. Tampoco se ha divulgado su nacionalidad.
Los hechos denunciados
Según la información publicada por The Telegraph, que a su vez cita a The Sun, el colegiado habría abordado a un adolescente en una zona común del hotel donde se hospedaba la expedición arbitral. Se le acusa de tocar y manosear al menor en contra de su voluntad e intentar atraerlo hacia su habitación, de acuerdo con fuentes citadas por el rotativo británico.
La Policía Metropolitana confirmó los hechos en un comunicado oficial: «Se arrestó a un hombre de unos 30 años bajo sospecha de agresión sexual. Posteriormente fue puesto en libertad bajo fianza a la espera de nuevas investigaciones. Las pesquisas continúan y el adolescente sigue recibiendo apoyo de agentes especializados.»
Respuesta institucional: UEFA y FIFA actúan con cautela
La UEFA emitió un comunicado breve en el que confirmó tener conocimiento de la investigación policial en curso. El organismo europeo subrayó que sigue la situación «con gran preocupación» y anunció una medida cautelar inmediata: el árbitro no será considerado para ningún partido de competición de la UEFA mientras dure la investigación.
La UEFA precisó que, dado el carácter activo de la investigación, no realizará más declaraciones públicas por el momento, una postura coherente con el respeto al proceso judicial en curso.
Por su parte, la FIFA declaró estar «al tanto de la grave acusación» y confirmó en su propio comunicado que el árbitro tampoco será designado para arbitrar ningún encuentro bajo su jurisdicción hasta nuevo aviso.
Un caso que afecta a la credibilidad de las instituciones deportivas
La celeridad con la que tanto la UEFA como la FIFA han adoptado medidas de suspensión cautelar refleja la sensibilidad institucional ante acusaciones de esta naturaleza, especialmente cuando implican a menores. La investigación policial determinará si existen fundamentos para una acusación formal.
El caso pone de relieve la necesidad de protocolos claros de protección de menores en el entorno de los grandes eventos deportivos internacionales, donde la convivencia entre delegaciones, árbitros y público general en espacios hoteleros compartidos puede generar situaciones de vulnerabilidad.

