Robo de datos de beneficiarios de la PAC en Andalucía: la Policía Nacional investiga el hackeo a una empresa contratada por la Junta

Robo de datos de beneficiarios de la PAC en Andalucía: la Policía Nacional investiga el hackeo a una empresa contratada por la Junta

La Policía Nacional ha abierto una investigación tras conocerse que una empresa externa contratada por la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía sufrió un acceso no autorizado a sus sistemas informáticos. La compañía afectada, Tecnoabi, gestionaba datos personales de solicitantes de ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC) correspondientes a los períodos comprendidos entre 2005 y 2012, así como al año 2016.

El incidente salió a la luz a través del medio El Español y fue posteriormente confirmado por la propia Consejería. Según la información facilitada por las autoridades andaluzas, la brecha de seguridad afecta a ficheros de una base de datos personales que Tecnoabi conservaba en sus sistemas, y que contenían información de centenares de agricultores y ganaderos que tramitaron sus solicitudes de ayuda en aquellos años. Conviene recordar que Andalucía es la comunidad autónoma con mayor número de beneficiarios de ayudas directas de la PAC, con una cifra que roza los 200.000 perceptores anuales.

Una brecha circunscrita a datos históricos

La Junta ha subrayado que el acceso indebido no ha comprometido en ningún caso los pagos ni ha afectado directamente a los sistemas propios de la Administración autonómica. Según fuentes oficiales, la Consejería ha establecido medidas de monitorización estrictas sobre las actividades de sus proveedores externos para detectar actuaciones sospechosas o maliciosas con carácter preventivo.

Tecnoabi, por su parte, puso los hechos en conocimiento tanto de la Policía Nacional como de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), cumpliendo así con las obligaciones que impone la normativa vigente en materia de protección de datos. La empresa reconoció ante la Administración que la información comprometida correspondía a ficheros históricos conservados en sus propios sistemas, sin acceso directo a las bases de datos actuales de la Junta.

Activación de protocolos y aviso a los afectados

En cuanto la Consejería tuvo conocimiento del incidente, activó los protocolos y procedimientos de seguridad establecidos al efecto. Asimismo, adoptó las medidas técnicas y organizativas necesarias para mitigar los efectos de la brecha y evitar que situaciones similares puedan reproducirse en el futuro. El hecho también fue comunicado al Consejo de Transparencia y Protección de Datos de Andalucía.

La Administración andaluza ha dirigido un aviso directo a los posibles afectados, instándoles a extremar la precaución ante cualquier comunicación de origen dudoso. En concreto, recomienda no responder a solicitudes sospechosas de información, abstenerse de pulsar sobre enlaces procedentes de fuentes desconocidas y desconfiar de correos electrónicos, llamadas telefónicas o mensajes cuyo remitente no esté claramente identificado. Bajo ninguna circunstancia, añade la Consejería, deben facilitarse claves de acceso a aplicaciones ni datos bancarios o de tarjetas de crédito.

Un sector especialmente expuesto

El caso pone de relieve la vulnerabilidad de los sistemas de información de terceros que prestan servicios a las administraciones públicas, una cadena de custodia que con frecuencia escapa a los controles directos del organismo contratante. La magnitud del colectivo potencialmente afectado —agricultores y ganaderos andaluces que solicitaron subvenciones hace entre una y dos décadas— ilustra además la persistencia de datos sensibles en sistemas que, con el paso del tiempo, pueden quedar fuera de los estándares de seguridad actuales.

La investigación policial sigue su curso. Por el momento, las autoridades no han facilitado detalles sobre la identidad o el origen de los responsables del ataque, ni sobre el alcance exacto de la información sustraída.