Un buque de guerra ruso dispara advertencias a un velero británico en el Canal de la Mancha
Una fragata de la Armada rusa disparó tiros de advertencia contra un velero civil de bandera británica en el Canal de la Mancha el martes 16 de junio de 2026, en un incidente que ha generado una reacción inmediata por parte de las autoridades del Reino Unido.
Los hechos: dónde, cuándo y cómo
El incidente tuvo lugar aproximadamente a las 11:40 horas en aguas internacionales situadas unos 20 millas náuticas al sur de la isla de Wight, en la franja de mar comprendida entre esta isla y la costa de Normandía. La embarcación implicada fue la fragata rusa Admiral Grigorovich, perteneciente a la Flota del Mar Negro.
El velero afectado es el Bright Future, una embarcación de vela de 40 pies. Sus propietarios, Jane Kelvey, de 68 años, y su marido Alan, de 70, navegaban desde la costa sur de Inglaterra con destino a Francia cuando se produjeron los disparos.
«Fue un poco aterrador», declaró la señora Kelvey al diario The i Paper. «Me agaché. No creí que nuestra seguridad estuviera en peligro, pero fue ciertamente inusual. Mientras nos alejábamos, nos dijimos el uno al otro: ¿qué demonios acaba de pasar?»
Las versiones oficiales: Londres y Moscú
El Ministerio de Defensa británico confirmó que el buque ruso efectuó los disparos de advertencia tras intentar previamente contactar con el velero. Un portavoz del ministerio precisó que «no iban dirigidos contra la embarcación y fueron un intento de prevenir una posible colisión», añadiendo que la fragata se encontraba a la deriva en ese momento, sin propulsión propia.
Una fuente de defensa citada por The Times señaló que «había bastante niebla a primera hora del día» y que el velero «se acercó demasiado al Grigorovich», calificando la situación de «casi colisión». Según la misma fuente, el buque de guerra emitió «varios avisos audibles, haciendo sonar su bocina», antes de recurrir a los disparos.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso confirmó el incidente y sostuvo que el velero realizó una «aproximación peligrosa» y que los disparos se produjeron después de haber intentado alertar a la tripulación mediante bengalas y señales acústicas. Moscú afirmó que sus marineros actuaron «en estricto cumplimiento» de los procedimientos navales establecidos.
Reacciones políticas y contexto más amplio
El primer ministro británico calificó la actuación de la fragata rusa de «imprudente». La Royal Navy continúa monitorizando la situación e investigando las circunstancias completas del incidente.
El Ministerio de Defensa subrayó que «se trata de un incidente aislado y no está relacionado con la interceptación del Smyrtos el fin de semana pasado», en referencia a otra operación reciente en la misma zona marítima.
El episodio pone de relieve las tensiones persistentes en torno a la presencia de buques de guerra rusos en aguas próximas al Reino Unido, y plantea interrogantes sobre los protocolos de seguridad marítima en una de las rutas comerciales más transitadas del mundo.

