Enrique Riquelme consolida su candidatura al Real Madrid con un 35% de los votos

Enrique Riquelme consolida su candidatura al Real Madrid con un 35% de los votos

Un empresario alicantino irrumpe en la política del Real Madrid

El empresario Enrique Riquelme obtuvo el 35% de los sufragios —11.814 papeletas— en las primeras elecciones a la presidencia del Real Madrid celebradas en veinte años, convocadas anticipadamente por Florentino Pérez. Aunque insuficiente para desbancar al actual presidente, el resultado sitúa a Riquelme como el principal aspirante para cuando Pérez abandone el cargo.

Riquelme, de 37 años y presidente del Grupo Cox, construyó su patrimonio en los sectores del agua y la energía solar. Su candidatura estuvo a punto de naufragar antes de arrancar: el aval exigido —cerca de 190 millones de euros respaldados por bienes personales— no encontró respaldo en la banca española, y hubo de recurrir a entidades extranjeras con presencia en España y supervisadas por el Banco de España.

Una campaña de alta visibilidad y propuestas concretas

Riquelme llegó a la contienda como un desconocido para la mayoría del madridismo. El propio Florentino Pérez lo describió, con evidente intención descalificadora, como «ese que tiene acento mexicano y habla con las eléctricas», en alusión a una supuesta proximidad con Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola.

La campaña le permitió recorrer prácticamente todos los medios de comunicación nacionales, incluidos canales digitales y plataformas de nueva generación. Su mensaje central fue la modernización del club y la revalorización del papel del socio: propuso una ambiciosa ampliación de las instalaciones de Valdebebas y una reducción del 50% en las cuotas sociales hasta que el equipo conquiste la próxima Champions League.

En el plano deportivo, articuló un proyecto técnico basado en figuras históricas del club que mantienen distancia con la actual directiva: Raúl como director deportivo, Fernando Hierro al frente de la cantera, e Iker Casillas y Vicente del Bosque integrados en la estructura institucional.

Promesas de fichajes y el recurso al compromiso notarial

Riquelme apostó por anuncios de alto impacto mediático. Aseguró que Rodri Hernández vestiría de blanco bajo su presidencia y reveló en horario de máxima audiencia, en el programa El Hormiguero, que dispone de un acuerdo con Erling Haaland y que está dispuesto a abonar su cláusula de rescisión al Manchester City.

Siguiendo el modelo que el propio Florentino Pérez empleó en su día, Riquelme añadió una garantía: si no cumplía ambos compromisos, asumiría el pago de las cuotas sociales de todos los socios durante el siguiente ejercicio, lo que supondría más de 12 millones de euros.

El choque con Florentino y la cuestión societaria

El candidato intentó mantener un tono constructivo, reconociendo públicamente a Pérez como el mejor presidente de la historia del club. Sin embargo, la dirección elevó la intensidad retórica, asociando a Riquelme con la etapa de Ramón Calderón —calificada por Pérez como «la más siniestra de la historia del Madrid»— y forzando así una confrontación directa.

Riquelme centró sus críticas en el plan de modificación societaria impulsado por Florentino, que contempla la posible venta de entre un 5% y un 10% del club a un inversor extranjero. El aspirante lo calificó de «privatización» y se comprometió ante notario a no ejecutar ninguna operación similar. También reclamó en reiteradas ocasiones un debate público con el presidente, solicitud que Pérez rechazó.

Sobre el caso Negreira, Riquelme señaló que Florentino sólo intensificó sus acusaciones contra el Barcelona una vez que este club abandonó el proyecto de la Superliga, cuestionando así la coherencia y la oportunidad de esa estrategia.

El papel de la oposición, próximo escenario

Con la derrota electoral asumida, Riquelme afronta ahora una tarea de mayor complejidad: ejercer una oposición institucional creíble mientras mantiene su actividad empresarial al frente del Grupo Cox. Su posición como fiscal del proyecto societario de Florentino y su nueva notoriedad pública le otorgan una plataforma sólida de cara a los próximos comicios.

Los datos de estas elecciones respaldan una conclusión difícil de rebatir: en la siguiente convocatoria, Enrique Riquelme partirá como el gran favorito para presidir el Real Madrid.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *