Galicia digitaliza su protocolo contra el absentismo escolar y promete ahorrar 120.000 horas de burocracia

Galicia digitaliza su protocolo contra el absentismo escolar y promete ahorrar 120.000 horas de burocracia

La Xunta aprueba un nuevo sistema de control de faltas que agiliza trámites y refuerza la detección temprana de situaciones de riesgo

La Xunta de Galicia ha aprobado un nuevo Protocolo educativo para la prevención y el control del absentismo escolar que digitaliza por completo la gestión de las ausencias del alumnado, simplifica procedimientos administrativos y mejora la coordinación entre centros, familias y servicios sociales. El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, presentó la medida destacando su objetivo de hacer el sistema «más ágil, más claro y más útil» sin reducir la protección de los menores.

Menos burocracia, más eficiencia

El protocolo se enmarca en el Plan para la simplificación de las tareas burocráticas de la Xunta, acordado con los sindicatos CCOO, ANPE, UGT y CSIF. Según la Consellería, la iniciativa revisa medio centenar de procedimientos administrativos habituales en los centros educativos.

El impacto previsto es significativo: más de 120.000 horas de trabajo administrativo ahorradas por curso y la eliminación de alrededor de 600 pasos burocráticos. Toda la tramitación podrá realizarse de forma digital, incluyendo la comunicación con las familias a través de la plataforma Abalar, lo que suprime el envío de cartas certificadas y reduce los tiempos de respuesta.

El sistema aprovechará los datos ya disponibles en la plataforma educativa gallega y permitirá disponer de información estructurada sobre todos los casos, mejorando el seguimiento de las situaciones de riesgo. La comunicación entre centros, servicios sociales, Fiscalía de Menores e Inspección Educativa también se agilizará mediante canales digitales.

Umbrales de intervención escalonados

El nuevo protocolo establece un sistema de actuación por niveles activados a partir de porcentajes concretos de ausencias injustificadas. Los docentes deberán registrar la asistencia al inicio de cada sesión lectiva, y las familias dispondrán de un máximo de dos días lectivos para justificar cualquier falta.

Los umbrales de intervención son los siguientes:

El protocolo contempla tres fases antes de escalar la situación: comunicación a la jefatura de estudios, valoración de la apertura del expediente y reunión con la familia para analizar el caso y acordar medidas de corrección y apoyo. Si el problema persiste, el centro podrá trasladarlo a los servicios sociales, la Inspección Educativa o la Fiscalía de Menores.

Un fenómeno residual, pero con señales de alerta

Según los datos de la Consellería, el absentismo escolar en Galicia afecta únicamente al 0,07% de la población escolar, una cifra que el conselleiro Rodríguez calificó de «prácticamente residual». Sin embargo, las autoridades autonómicas justifican el refuerzo de los mecanismos de control precisamente por la naturaleza de los casos que sí se producen.

La Consellería subraya que las ausencias reiteradas pueden ser un indicador de situaciones familiares, sociales o emocionales complejas que requieren intervención temprana. El absentismo, en este enfoque, no es solo un problema de rendimiento académico, sino una posible señal de vulnerabilidad que el sistema educativo tiene la obligación de detectar y atender.

La prioridad declarada del protocolo es alcanzar soluciones consensuadas con las familias antes de recurrir a medidas coercitivas, un principio que la Xunta presenta como garantía del derecho de cada menor a recibir educación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *