València recuperó este domingo su condición de capital mundial de la paella con la celebración del World Paella Day 2026, un certamen que reunió a doce chefs procedentes de tres continentes en La Marina de la ciudad para competir por el trofeo a la mejor paella internacional. La jornada combinó gastronomía, tradición y proyección cultural alrededor del plato más reconocible de la cocina valenciana, con el Mediterráneo como telón de fondo y la Plaza del Agua del Tinglado 2 como escenario principal.
El ganador fue el chef mexicano Froilán Mújica, cuya propuesta «Arroz de la nostalgia» convenció al jurado tanto por su técnica como por su equilibrio entre creatividad y fidelidad a la esencia del plato. La receta combina arroz Albufera, mero, kokotxas de merluza al pil-pil, tomate, ajo, ñora, ají dulce venezolano seco, manzanilla, azafrán, aceite de oliva virgen extra, perejil y un toque de chiltepín mexicano. Mújica explicó que la propuesta pretende ser «un homenaje a los recuerdos que nos acompañan cuando dejamos nuestra tierra», una declaración de intenciones que el jurado valoró como coherente con el espíritu del concurso: reinterpretar sin traicionar. El segundo puesto recayó en el japonés Keisuke Mutsuura y el tercero en el ecuatoriano Hugo Andrade.
El certamen se celebra bajo el lema «Cuando algo es leyenda, se versiona en todo el mundo», una formulación que resume con bastante precisión su propósito: demostrar que la paella ha trascendido sus fronteras geográficas sin perder su anclaje en Valencia. Los doce finalistas, seleccionados en pruebas previas por su dominio del arroz, procedían de Europa, América y Asia, con el Reino Unido participando en calidad de país invitado. Todos presentaron interpretaciones propias del plato construidas desde las tradiciones culinarias de sus países de origen, pero tomando como referencia la técnica y los ingredientes valencianos. Es un formato que, bien ejecutado, permite apreciar la universalidad de un plato sin caer en la adulteración folclórica.
El jurado estuvo integrado por profesionales de reconocido peso en el sector gastronómico valenciano. Sergio Terol, presidente de la Academia de Gastronomía de la Comunitat Valenciana, presidió el panel junto a Ricardo Navarro, chef ejecutivo de Meliá Valencia; Frédéric Gallego, ganador de la edición 2025 con Francia; Anabel Navas, propietaria de Cervezas Zeta y Mercado de Colón; Juan Valero, CEO de Arroz Tartana, y Begoña Rodrigo, fundadora y chef ejecutiva de La Salita. La composición del jurado refleja una apuesta por la competencia técnica y el conocimiento de la tradición local, lo que dota al fallo de una legitimidad que otros certámenes similares no siempre pueden garantizar.
El trofeo es una copa elaborada por el artesano valenciano José Luís Platero en madera de naranjo y hierro, materiales que evocan deliberadamente el paisaje y el oficio ligados a la paella. La encargada de entregarlo fue la concejala de Turismo y presidenta de la Fundación Visit València, Paula Llobet, quien subrayó que el evento es «el reconocimiento de València como despensa del Mediterráneo y cuna de la paella» y que el plato actúa como «un puente entre culturas y un lenguaje universal capaz de unirnos e identificarnos». Son afirmaciones que, más allá de su carga retórica habitual en estos contextos, describen con razonable exactitud lo que el concurso logra cuando funciona bien.
La competición fue el punto culminante de una semana de actividades diseñadas para que los chefs finalistas se aproximaran a la cultura y los productos que sostienen la paella valenciana. Los participantes visitaron L’Albufera de la mano de Santos Ruiz para conocer de cerca el ciclo del arroz, asistieron a una masterclass impartida por Chabe Soler, primera ganadora del certamen, y acudieron al restaurante Les Bairetes, donde el maestro arrocero Rafa Margós les explicó las claves de una paella valenciana auténtica. La visita al Mercado Central, donde cada chef seleccionó ingredientes locales para su propuesta, completó un programa que la organización concibe como una vía para convertir a los participantes en embajadores de la paella en sus países de origen.
Durante la jornada, el público pudo degustar raciones de paella a seis euros, lo que convirtió La Marina en un punto de encuentro accesible para profesionales de la gastronomía, visitantes y ciudadanos. El World Paella Day está impulsado por el Ayuntamiento de València a través de la Fundación Visit València, en colaboración con la Diputación de València, Turisme Comunitat Valenciana y Turespaña. La edición de 2026 confirma que el formato tiene recorrido y que, cuando la competencia es rigurosa y el jurado competente, un concurso de este tipo puede ser algo más que una operación de imagen institucional.

