Juan Francisco Solórzano Foppa, abogado y exfiscal anticorrupción guatemalteco, fue asesinado a tiros este sábado mientras jugaba al fútbol en un complejo deportivo de Ciudad de Guatemala. Tenía 43 años y una trayectoria directamente ligada a los casos más relevantes de lucha contra la corrupción en el país centroamericano.
Un crimen en plena cancha deportiva
El ataque se produjo por la mañana en las canchas del Campo Marte, un complejo deportivo situado en la zona este de la capital que Solórzano Foppa frecuentaba habitualmente. Hombres armados irrumpieron en el recinto y abrieron fuego, causando también la muerte de otra persona presente en el lugar. La Policía confirmó posteriormente la detención provisional de dos presuntos responsables y la incautación de un arma. El móvil del crimen permanece sin esclarecer.
El hombre que investigó ‘La Línea’
Durante sus doce años en el Ministerio Público guatemalteco, Solórzano Foppa llegó a dirigir la Dirección de Análisis Criminal y participó de forma activa en las investigaciones de La Línea, una sofisticada red de corrupción aduanera que cobraba sobornos a importadores a cambio de reducir ilegalmente sus cargas fiscales. El caso fue destapado en 2015 por la Fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), y acabó implicando al entonces presidente Otto Pérez Molina y a su vicepresidenta, Roxana Baldetti. La presión institucional y ciudadana que generó el escándalo desembocó en la renuncia de Pérez Molina en septiembre de aquel mismo año.
La magnitud de aquel proceso judicial —sin precedentes en la historia reciente de Guatemala— convirtió a quienes lo protagonizaron en figuras inevitablemente expuestas. Solórzano Foppa era una de ellas.
Al frente de la agencia tributaria
En 2016, el entonces fiscal fue nombrado responsable de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), el equivalente guatemalteco de una agencia tributaria nacional. Su gestión produjo resultados concretos: durante su primer año al frente del organismo se superó la meta de recaudación por primera vez en varios ejercicios consecutivos, y se intensificaron las investigaciones contra el fraude fiscal. Uno de los casos más sonados obligó a Aceros de Guatemala a abonar 782,9 millones de quetzales en concepto de impuestos, multas e intereses.
Defensor de la prensa libre y procesado por ello
En sus últimos años, Solórzano Foppa había regresado al ejercicio privado de la abogacía. Entre otras causas, asumió la defensa del periodista José Rubén Zamora, fundador del desaparecido diario elPeriódico y una de las voces más reconocidas del periodismo de investigación guatemalteco. La asunción de ese mandato le costó caro: en 2023 fue procesado por obstaculización a la acción penal y patrocinio infiel en relación con esa defensa, y aceptó los cargos mediante un procedimiento abreviado que le supuso una pena de dos años de prisión conmutables.
La respuesta institucional
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, condenó el asesinato y ordenó a las instituciones del Ejecutivo colaborar para esclarecerlo. «Sus autores, materiales e intelectuales, deben pagar las consecuencias con todo el peso de la ley», declaró el mandatario. La firmeza del mensaje contrasta con la fragilidad de un Estado que, una vez más, debe demostrar su capacidad para investigar la muerte de quien dedicó buena parte de su vida profesional a reforzarlo.

